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Las razones de mi Blog

La creatividad está sobrevalorada.  La ejecución está subvalorada.

A todos nos gusta la imagen romántica del genio que tuvo una gran idea, y con esa idea construyó un imperio.  De hecho, se hacen importantes películas sobre hombres y mujeres que tienen grandes sueños, y que así logran invenciones que les permiten crear grandes empresas, pujantes y exitosas.  La película “Envidia”, con Ben Stiller, se hace eco de esta fantasía y construye una comedia alrededor de este sueño americano de volverse rico rápidamente con sólo una invención genial. El boom punto com, por su parte, no hizo sino solidificar este mito, permitiendo que la fantasía popular se canalizara en personas como los fundadores de Amazon, Ebay y Google.

La realidad es que el camino a la gran empresa no está plagado de grandes invenciones que ocurren de la noche a la mañana, como sí de largos períodos de compromiso y disciplina, de coherencia y autoexigencia, de introspección y permeabilidad.  Si bien es posible que los fundadores de Ebay y Amazon hayan hecho suficiente dinero como para asegurar el futuro de varias generaciones de descendientes, lo cierto es que aún es demasiado pronto para decir si esas empresas cumplirán las promesas que les hicieron a sus inversores, empleados y a la comunidad.

Y de eso se trata el objetivo de este blog: dialogar sobre la forma de crear negocios.  Buscar que todo aquél que tenga una idea, o un sueño, aún si no es tan brillante como el de los creadores de Google (o del más antipático Bill Gates, da igual), encuentre aquí una oportunidad para leer las experiencias y las prácticas de aquellos que consolidaron un negocio.  Porque una idea genial la tienen pocos, pero la coherencia, disciplina y tenacidad, son virtudes mucho más comunes, y -abonadas con algunas pocas prácticas de administración, generación de cultura y sistemas de información prácticos- pueden generar resultados consistentemente positivos.

En síntesis: las genialidades son para pocos, pero la rentabilidad es para muchos.

Si ya tienes una empresa, y lograste convencer a algunos clientes que confíen en tus servicios, probablemente hayas agotado toda la cuota de genialidad que necesitas.  Lo que toca ahora es poner el énfasis en generar con los resultados que hayas logrado, un negocio rentable y que tenga perdurabilidad en el tiempo, un proyecto que te permita lograr tus sueños, a la vez que genere valor para tus clientes, tus empleados, tus inversores, tu país y lógicamente para ti.

Bienvenido a este espacio de intercambio de conocimiento y buenas prácticas relacionadas con la transformación de la empresa.

Marcos Fontela

mpfontela@yahoo.com

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